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Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

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Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Dom 25 Oct 2009 - 5:04

Señores les traigo el primer capítulo de mi proyecto.

Bueno aquí les va. Espero que me alcance en un sólo post o si no le pido a los señores administradores y moderadores las disculpas pertinentes por la extensión.
Spoiler:


Prólogo .

Ruinas del pueblo de Brindlan

Era un día cálido a mediados del mes de cosechas. Los rayos de sol caían perpendicularmente sobre las viejas construcciones derruidas, dándoles una mísera sombra de vida. Había rastros de un antiguo y cruento combate por todo el lugar. Jarrones rotos, casas semi- quemadas y la hierba extendiéndose como ama y señora del aquel poblado del que sólo quedaba el recuerdo. Inmune a esa atmósfera que invitaba al reposo, estaba un joven cruzando las quemadas puertas de Brindlan, que gemían de dolor por sus años de inactividad. Tenía el cabello castaño y largo, tomado en una coleta que le llegaba hasta cerca de la cintura. Sus ojos, que en esos momentos expresaban cierta angustia y desconcierto, eran azules y muy profundos. Vestía una armadura de capitán del poderoso imperio Riv. Caminó como buscando un rumbo en lo más profundo de sus recuerdos. Sus pasos lo guiaron hasta un caserón algo más grande que el resto. Revisó el bolsillo de su capa y extrajo un anillo de oro macizo con una piedra verdosa donde estaba grabado un escudo de armas. Levantó su mirada hacia la casa y sobre el pórtico, bajo capas de años imperdonables, estaba la copia casi destruida del símbolo. Un dragón sosteniendo un escudo que tenía escrito Sáldor. Impactado con su descubrimiento se sentó anonadado, mirando fijamente al anillo. Tan absorto estaba que ni siquiera escuchó los pasos despreocupados que se acercaban a él haciendo crujir la hierba bajo el peso del metal. A su lado se sentó un hombre de unos veinte años, con una expresión jocosa en el rostro; largo cabello blanco y joviales ojos verdes. Lo miró con cierta curiosidad y luego comprendió. Se sentó al lado de su amigo, dejó su casco en el suelo y cortó un girasol que había en el pasto. Jugueteando unos momentos con la pequeña flor, la observo y miró a la casa diciéndole a su compañero: ¿Esta era tu casa, Elden? El joven de cabello castaño se lanzó hacia atrás y quedó acostado en el piso mirando el claro cielo donde apenas cruzaban nubes. Tras unos minutos de ensimismamiento dijo: Sabes Rinard, recuerdo muy poco, pero de todo este chiquero es el único lugar que me evoca algo. Te contaré lo que recuerdo y lo que el hombre que hasta ahora llamé padre me contó cuando me entrego este anillo…

15 años antes en el pueblo de Brindlan

Fue un día tormentoso, las ramas crujían con el peso del agua que caía inclemente, mientras los relámpagos cortaban el cielo cubierto de nubes negras. La chimenea ardía en la casona que pertenecía a Ulmar Sáldor, experimentado guerrero que bajo los estandartes del fallecido rey Nonda, combatió la amenaza del pueblo de las estepas. Ahora se encontraba en la sala de su casa, jugando feliz con su pequeño hijo Elden. Su mujer Gillia, maga de inmenso poder, los observaba sonriente. A las afueras de la aldea, iluminados por los destellos del cielo, descansaba un pequeño ejército. Los hombres se miraban incómodos sin saber si acatar las órdenes que les daba el novicio rey Aldaron o morir decapitados por negarse a cometer los mandatos. En frente de los soldados un hombre joven de largo cabello oscuro y expresión orgullosa y decidida miraba al poblado. Era el monarca, que había preparado una clara masacre contra un pueblo inocente. Desenvainó y dio la orden de ataque. Junto a su caballo, corrieron quinientos más con sus patas llenándose de barro mientras los ojos de muchos hombres se inundaban de lágrimas. Las puertas de madera no soportaron el embate de aquella fuerza arrolladora. De las casas se escuchaban murmullos de sorpresa y sonidos de metal entrechocando con la piel. Los ojos del joven rey brillaron como carbones cuando encendió una antorcha impregnada con alquitrán y la lanzó a la primera casa. El fuego comenzó a propagarse, hambriento, por los techos de las casas bellamente construidas. Un soldado furioso se lanzó contra el rey para asesinarlo por semejante acto de tiranía. Pero cayó al suelo con la garganta cortada antes de que pudiera llegar a tocarlo con su espada. Un sargento, Irash, ganó inconmensurable poder con esa acción de traición a sus compañeros. Los soldados, atemorizados, comenzaron a destruir puertas y asesinar familias bajo las llamas. Hombres parcialmente armados salieron a combatir, sin pensar que eran superados ampliamente en número. Varias mujeres salieron a combatir junto a sus maridos, junto a los hijos en edad de combatir. El estruendo llegó a oídos de Ulmar, quien rápidamente se puso su armadura y su espada y besando a su mujer e hijo salió velozmente. El pequeño Elden lloraba aterrado en los brazos de su madre. Los gritos de los hombres y el choque del metal retumbaban dentro de su pequeño pecho acostumbrado a la tranquilidad del pueblo. Una tea hizo arder el techo de la casa de la familia Sáldor, obligando a la madre a escapar con su hijo en brazos. Corrió hasta los lindes del bosque, hasta cuando el cansancio la obligó a apoyarse en un árbol. El niño dormía en sus brazos, se acercó a otro árbol, uno grande y frondoso con un agujero en el tronco y dejo al niño allí como en una cuna. Un silbido cortó el aire y una flecha traidora cortó la blanca piel de Gillia, tiñéndole el hombro del vestido de rojo. La mujer, algo aturdida, se giró y lanzó un conjuro que hirió a un soldado oculto. Una lluvia de flechas cortó el aire, lacerando el cuerpo de la madre y clavándose en el tronco. Un niño horrorizado escuchaba los gritos de su madre mientras estaba escondido dentro de un tronco. La mujer, agónica, lanzaba sortilegios a diestra y siniestra. Una orden hizo que los soldados de dispersaran. Un joven sargento se acercó a la mujer que yacía en el piso. La tomó de la nuca y la llamó: Gillia, Gillia soy yo, Tár. La mujer abrió los ojos y observó el rostro de su amigo de la época de la guerra contra la gente de las estepas, Tár Narmir. Lo abrazó y le preguntó por su marido, pero lo entendió al ver las lágrimas del sargento. Tár la observó y le pidió perdón. Ella se levantó trabajosamente y le dijo: Tár, no es tu culpa. Sólo seguías órdenes. Sacó al niño de su refugio y se lo entregó en sus brazos diciéndoles: Cuídalo, es el hijo de tus amigos. Yo me voy, no dejes que me vea morir… Y caminando hacia la espesura del bosque se perdió. Elden estrechó el pecho cubierto de metal del que iba a ser su nuevo padre y lentamente el sueño y el olvido invadieron sus ojos…

De vuelta a las ruinas del pueblo de Brindlan

Ambos jóvenes estaban sentados juntos aún. Rinard tenía una expresión de perplejidad y preocupación. Movió la cabeza para ordenar sus pensamientos y le preguntó a Elden: Bueno, ¿qué piensas hacer? Elden observó la casa de su niñez, luego el anillo y respondió: Primero, encontrar mi pasado, luego, vengarme del emperador Aldaron que ha construido su poderío sobre la sangre y los huesos de hombres inocentes. Y diciendo esto lanzó el casco con la insignia de capitán lejos de sí hasta un montón de escombros. Rinard lo observó atentamente y le dijo te sigo hermano. Elden no sabía nada de la imagen de la muchacha rubia que cruzó fugazmente por la mente de su amigo.

Castillo de Riv, salón del trono.

Un hombre de mediana edad está sentado en el trono. Se acaricia su barba con preocupación, un largo cabello negro y enmarañado descansa sobre sus hombros. Se levanta del trono demostrando una imponente altura. Recorre la gran sala deteniéndose frente al cuadro de una bella muchacha rubia vestida con ropas nupciales. Su mano roza la blanca mano pintada, tanto que casi la siente real. El perfume de rosas silvestres inunda la estancia durante su ensimismamiento. El golpe seco de alguien tocando la puerta lo vuelve abruptamente a la normalidad. Grita; ¡adelante¡ con desgano. Las hojas se abren y dejan pasar a un hombre barbado, de piel cetrina, vestido con un hábito con capuchón. Avanza decididamente hasta encontrarse con el monarca y lo saluda como si fuese un igual o incluso un subordinado. Luego se acerca al trono y se sienta cómodamente en él. Le dice al emperador: ¿Sabes, ya me estoy hartando de vestirme como humano y hacer el papel de tu consejero?, llegamos a un trato, yo te di poder hace 20 años, ahora tu cumple. Recuerda que soy Nárgol, señor demonio de Gornai, no tu esclavo. Diciendo esto se levanta y sale de la habitación. El emperador, se dirige hacia el trono y lo corta con su espada, totalmente enfurecido.



Capítulo 1

Comienza el otoño sangriento

Han pasado dos años desde la escena en las ruinas del pueblo enclavado en el bosque. Elden y Rinard se dirigieron hacia el condado independiente de Molver, posesión de Lord Nóctal Bromen, tío materno de Rinard. Lord Bromen fue exiliado por Anheleb en la época de la ascensión, por lo que se refugió en esos terrenos familiares abandonados. Tenía en su rostro toda la belleza de los Bromen, don que habían heredado su hermana menor Lía y sus sobrinos Elena y Rinard. El parecido con éste último lo hacían parecer una versión crecida del joven; tenía los ojos verdes penetrantes y un cabello blanco recogido en una coleta. Había organizado una resistencia armada contra el imperio, a la que proveía de armas de toda índole y que a pesar de ser ínfima en relación a las huestes imperiales, era un gran dolor de cabeza para el emperador. Esta orden había logrado sustraer terrenos importantes para el imperio y anexarlos a pequeños reinos y condados independientes. Ese día en la mesa de consejo se discutía una nueva información que traían Elden y Rinard desde detrás de las líneas enemigas. Era acerca de un gran movimiento de tropas imperiales hacia diversos destinos. En la mesa además de los ya mencionados estaba Thranvril Lílmater, un joven guardabosque que también cumple funciones de espionaje, además de varios generales de la rebelión. Los presentes escuchaban las palabras que fluían de la boca de Elden sumidos en las más profundas reflexiones. Cuando el joven terminó su discurso, Nóctal se levantó y sacó un mapa de un armario, para luego desplegarlo sobre la mesa. Recorrió con sus dedos ciertos puntos de éste y luego habló: Hemos avanzado mucho en esta cruzada contra la tiranía de Aldaron. De los terrenos al este de aquí sólo le queda Mestalia, el cual nos ha costado muchas vidas el intentar asediarlo. Gracias a los informes de los jóvenes aquí presentes hemos logrado conquistar varias plazas fuertes con la ayuda de los generales Vilmex, Dromba y Caljuts. El siguiente ataque lo prepararemos según las informaciones que recibimos hoy de parte de Elden, Rinard y Thranvril. Cercaremos el paso de Tônvalen. Por el norte irá el general Caljuts junto con los hombres de Thranvril, por el sur, Vilmex y yo. Y por el este Dromba, así lograremos eliminar la ciudad de Golma. Elden y Rinard partirán a buscar información en Guinai. En el camino podrán pasar a Il, allí vive alguien que combatió al lado de tu padre Elden, dice Lord Nóctal sonriendo. Los hombres observan el plano con aprehensión y nerviosismo, para luego mirarse entre ellos y darse las manos en un símbolo de apoyo y compañerismo. Lord Nóctal invita a sus compañeros a comer juntos antes de tamaña estrategia. Llama a sus criados y comienzan a cenar en medio de los más auspiciosos augurios.

De pronto, un destello ilumina la ventana tratando de competir con el brillo rojizo del sol que se esconde. Lo sigue un estallido que revienta el ventanal y entra abruptamente por el hueco vacío de la pared llevándose junto con los vidrios la vida del general Vilmex. Una bola de fuego lanzada desde las afueras del castillo marcaba el inicio de una contienda. Todos los de la concurrencia desenvainan sus espadas, que reverberan con el brillo del fuego que se alimenta de las finas cortinas. El castillo está rodeado por los cuatro puntos, veloces aerolitos chocan con sus pétreas murallas, intentando horadarlas con furia. Las firmes puertas no soportaron el embate de cientos de hombres que sudaban por romperlas. Los chirridos metálicos retumbaban en las vetustas paredes, los gritos se mezclaban con la sangre en cada habitación por donde se repartían los mensajeros de Aldaron. Todos los que estaban en esa cena auspiciosa corren al combate.

Elden y Rinard corren hacia las habitaciones del sur y Lord Nóctal y Thranvril hacia el norte. La concentración y la duda llena su mirada. Elden le hace una seña a Rinard para que se detenga y se mueva sigilosamente. Ha escuchado ruido al frente de ellos. Un grupo de mujeres grita desesperadas mientras suenan voces de ebrios solicitando vino y servicios sexuales de parte de las mujeres. Los jóvenes se acercan cautamente para observar. Un grupo de unas quince mujeres, algunas con sus vestidos rasgados son rodeadas por un grupo de 10 hombres armados. Un capitán de Riv, más ebrio que el resto les da como regalo a sus soldados a la mujer que elijan. El capitán, un hombre de tamaño descomunal se acerca a una chica de cabellos rojos, un tanto más pequeña que el resto, una adolescente con unos brillantes ojos de color morado. La toma del cuello y la golpea contra la pared, con expresión libidinosa comienza a rasgar sus vestidos sin fijarse en la mirada de odio que brota de los ojos de la chica. Los soldados al ver a su jefe comienzan a acercarse al resto de mujeres. El capitán desgarra la camisa de la chica dejando un corsé que apenas cubría su cuerpo aún de niña. Las otras mujeres alrededor sucumben a la desesperación de verse atacadas por hombres armados. La niña le escupe al capitán en el rostro, lo que lo hace enfurecer. Éste acerca su mano libre a la empuñadura de su espada para cercenar de una vez el cuello de la mujercita. Un destello rojo escapa de los ojos de la pequeña e inunda la habitación. Lo sigue una explosión ensordecedora y el ruido del metal al caer al suelo, chamuscado. Nuestros héroes avanzan a ciegas por entremedio de la polvareda, intentando saber si las mujeres están a salvo. Al disiparse el humo observan a la adolescente levitando rodeada por un aura roja igual a la que cubre a las otras mujeres y los soldados incinerados dentro de sus armaduras. La pequeña desciende y con un movimiento de la mano disipa el brillo que la cubre. Toma su camisa rota, se la coloca encima y se va caminado. Rinard la llama pero ella sigue su camino, perdiéndose en la oscuridad de un pasillo.

Los jóvenes se acercan a las mujeres para verlas y se asombran al ver que todas están en perfecto estado. Las imprecan para que escapen por los pasillos que salen desde ese lugar y ellos continúan su camino en dirección a la batalla. No es necesario decir cuantas veces combatieron Elden Y Rinard en los pasillos llameantes del castillo de Lord Nóctal. Mil veces sus espadas cortaron la carne de soldados enemigos y mil veces salieron victoriosos. Cansados y algo magullados llegaron al hall de entrada. Un lugar con puertas a todos los rincones del castillo. El hall está en silencio, sólo se escucha el crepitar de las paredes de los pisos superiores. Elden corre a la entrada pero Rinard se queda parado en medio del hall. Elden lo llama, pero Rinard le dice: calla, oigo la voz de mi tío. De improviso una puerta del lado oriente del salón estalla y sale despedido Lord Nóctal con una inmensa astilla de madera atravesándole el estomago. Rinard se acerca corriendo, su tío boquea moribundo tratando de asirse a lo poco de vida que le resta. Nóctal toma a Rinard del hombro para decirle algo pero expira. El joven con lágrimas en los ojos observa a la puerta para ver que o quien fue el que le arrebato al único ser querido que aún tenia a su lado. Lo que observó le robó el aliento. Desde el centro de la sala venía acercándose una mole de unos 3 metros con la piel escamosa y de un tinte terroso, en su mano portaba un garrote con remaches metálicos. Un brillo rojizo escapaba de sus ojos mientras barría la habitación con la mirada para encontrar a su víctima. El peso de sus pisadas hacía retumbar el suelo. Rinard no sabía si era el suelo lo que temblaba o era él. Aquel ser de apariencia bestial olfateó en dirección al cadáver de Lord Nóctal, al percatarse de Rinard se dibujo en su cara algo que parecía el horrible esbozo de una sonrisa de placer. El ser comienza a conjurar un destello anaranjado en su mano derecha para lanzar con expresión de satisfacción una bola de fuego muy grande en dirección al heredero Imlan. El conjuro impactó de lleno en el cuerpo del viejo noble haciéndolo arder en cuestión de segundos y lanzando al joven a varios metros de los restos de su tío. Elden al percatarse de la precaria situación de su amigo corre a socorrerlo y a alejarlo del ente que se acerca a ellos. La criatura les grita en una lengua gutural y después ríe con malignidad al ir a su encuentro. Golpea el rostro de su amigo con el dorso de la mano para despertarlo y susurra su nombre. Rinard se levanta aturdido y al ver el cadáver de su tío desenvaina y se prepara para atacar a la bestia. Una risa detiene su arremetida. El sonido de la carcajada va seguido por una voz melodiosa que dice: Valiente es el heredero de los Bromen. Pero es más tonto y soberbio por creer que gracias al valor de su sangre podrá derrotar a la crema y nata de Marzul. Ambos jóvenes, con las espadas desenvainadas, giran sus cabezas para mirar quien pronunció el reto. Apoyado tranquilamente en una pared está Dómilan Pervarich, hijo del general Irash Pervarich, mano derecha del emperador. Dómilan es el mejor asesino imperial. El joven Pervarich los mira sonriente y les dice: como están mis queridos capitanes, veo que muy bien y más tontos que cuando renegaron del imperio. Ahora creen que podrán vencer a un ogro mago de la torre de Marzul. Un ser cuidado y criado por el mismo Nimorath, el nigromante más poderoso del mundo. Jajaja. Me hacen reír.

Los jóvenes héroes miran a aquel ser sin escrúpulos que se jactaba de las muertes que tenía a su haber. Elden y Rinard no saben quien es más despreciable, si el ogro o el asesino. El joven sicario se dirige al ogro y le grita vete. El monstruo que había estado quieto desde que se oyó la voz del asesino se marcha con expresión sumisa. Bueno –dice el hombre del imperio- agregaré dos trofeos más a mi colección. Y cambiando su expresión divertida les grita, ¡prepárense! Y saca una cimitarra de gran tamaño. Corriendo a gran velocidad se dirige a ellos, para dividirse en cuatro jóvenes más que rodean a los mancebos. Las cuatro figuras del enemigo se cruzan por entre medio de los amigos. Un chorro de sangre caliente brota del brazo derecho de Rinard. Elden, menos aturdido, se pone en posición de combate y espera el siguiente embate. Su compañero afirma su espada con más fuerza en el brazo herido y apoya la espalda en la de su acompañante. El esbirro imperial saca una afilada daga de su tahalí y acomodándola en la maño izquierda arremete nuevamente. El hijo del guerrero Sáldor abre sus piernas, se agacha y levanta su espada en posición horizontal a la altura de sus ojos. Un hombre con férrea expresión de sadismo se acerca raudamente, dos espadachines esperan su destino con paciencia. Las armas se cruzan, la temperatura de la sangre tempera el frío viento nocturno. Nuestros jóvenes tienen profundos cortes en los hombros, a sus espaldas, un experto en matar se saca de sobre su pecho una mano llena de sangre. Ciego de ira y herido en su orgullo el hijo del lugarteniente del emperador se voltea. Sus copias se van, ahora son dos contra uno. Pero en ese combate no hay ventaja perceptible para nuestros héroes…

El suelo vuelve a temblar, cargas eléctricas zumban en el aire, relámpagos cruzan por las manos del mancebo ofendido como si fueran hormigas. Los objetos de metal despiden chispas. Los jóvenes enemigos de Aldaron se miran y corren con las espadas en alto para eliminar la amenaza de una vez por todas. Dólamin los espera con las manos desnudas, cubiertas por rayos, las va levantando poco a poco a medida que avanzan. Elden y su eterno amigo parecen leopardos corriendo en dirección a su presa. Los relámpagos hacen reverberar las espadas que se acercan hambrientas de carne. Las afiladas hojas de metal cortan el aire y se dirigen al maestro asesino. Pero no hay nadie en el lugar donde éste se encontraba. Sobre ellos ven una sombra y luego escuchan un fuerte crepitar. Una dolorosa sensación recorre sus espaldas cuando sienten el peso de una mano apoyándose en ellas. El voltaje de la carga los hace salir expulsados varios metros de su atacante, golpeándose abruptamente con la dura pared. El golpe y la sangre que brota de sus frentes los deja prácticamente ciegos. Una sonora risa de satisfacción retumba en sus oídos. El sonido de las botas pisando trozos de piedra rota anuncia su muerte próxima. El chasquido de los relámpagos se hace cada vez más sonoro. En su estado de semiconciencia, tienen miedo… Un silbido seguido de un grito logra sacarlos parcialmente de su estado adormecido. Cuando alzan la vista ven a una figura rubia vestida de verde con un arco largo recién disparado. Es Thranvril. A su lado una figura gigantesca con un hacha corre hacia Dólamin. Caljuts, el poderoso general. Un ser de expresión sabia los toca y les da algo de beber para recuperarse lo suficiente como para estar en pie. Dromba, el inteligente.

Thranvril los impreca a que huyan mientras ellos se encargan del asesino. Caljuts, recibe de lleno los rayos en el pecho impertérrito, para luego lanzar contra una pared al sicario con un golpe de su antebrazo. Dromba les entrega una diadema con un líquido ambarino y les dice: chicos, váyanse. Esto los curará, raciónenlo bien. Pronto nos veremos. Huyan rápido. Al hablarles esto desenvaina y se acerca caminando lentamente hacia el imperial. Nuestros jóvenes personajes se alejan con expresión de preocupación y el cuerpo adolorido pensando que no era una batalla que ellos pudieran ganar.
Al salir del castillo ven los puestos avanzados de las tropas de Riv y las catapultas que usaron para herir al férreo castillo. Son superados en número en una proporción de uno a veinticinco. Existen dos opciones, combatir o robar un par de caballos y huir raudamente. Se deciden por la segunda por cuestiones de número. Rodeando el castillo, apegados a las paredes manchadas de humo, se dirigen a la caballeriza, rogando a todos los dioses que haya algún caballo vivo. Llegan a los establos sin incidente alguno, y encuentran varios caballos asustados, pero vivos. Eligen dos que parecen ser los menos temerosos y montándolos salen raudamente hacia el bloqueo imperial esperando romperlo. Atraviesan veloces como el viento a los batallones de soldados que no alcanzan a comprender a tiempo quien huye. De todas formas los hombres de Aldaron montan sus corceles y corren detrás de nuestros héroes. Rinard y Elden se alejan del castillo con una nube de gritos y polvo a sus espaldas.

Comienzan a sentir confianza en el momento en que se percatan que están cerca de un bosque El problema es que los soldados enemigos también se percatan. Cien arqueros montados tensan sus arcos al mismo tiempo para luego soltar veloces flechas que buscan la carne de los intrépidos muchachos. Las saetas van cayendo como una lluvia filosa, persiguiendo las huellas de los caballos. El verde fondo del bosque está casi al alcance de sus manos. Los arqueros vuelven a enviar su mortífera nube. Las flechas caen hambrientas cortando el aire y logran satisfacer su sed de sangre con el caballo de Rinard. El animal se siente traspasado por un ardiente dolor en sus ancas, lentamente comienza a descordinar su elegante paso y a manchar el suelo con su noble sangre. De todas formas sigue corriendo hasta que la negra muerte nubla sus expresivos ojos y lo hacen tropezar despidiendo al jinete a varios metros. Elden se percata de su amigo que yace aturdido en el suelo y de la furiosa horda que se acerca a destrozarlo. Guía su caballo hacia su compañero y lo levanta con un brazo. Espolea a su cabalgadura que corre furiosamente como si comprendiera el peligro que los acecha. Elden está en los lindes del bosque y entra velozmente arañándose el rostro con ramas y troncos. Avanza hasta llegar a un claro que tiene una pequeña fuente natural. Ya no se oyen los sonidos de los soldados. Acerca a su amigo al borde de la fuente y le remoja la sien con agua. Poco a poco Rinard abre los ojos. Y le pregunta por lo sucedido. Elden se lo relata y se sientan a descansar preguntándose donde estarán. Como el día ya se despide deciden hacer un campamento provisorio en un lugar cubierto cerca de la fuente.

Amanece en el bosque, las aves acompañan el despertar. Un sol radiante ilumina su sendero hacia un nuevo destino así que después de una pequeña comida con lo poco que le queda en las alforjas deciden iniciar su marcha nuevamente. Realmente no conocen su punto de ubicación exacto. Por lo que desean explorar los alrededores del claro. Se adentran entre los altos árboles de sabia apariencia rozando sus ásperas hojas con sus cuerpos, humedeciendo sus ropas con el rocío matutino y pisando la fragante hierba del verano. El clima invitaba a un paseo por un lugar tan bello por el que ellos estaban caminando, sin embargo, su estado anímico les impedía disfrutar tal hermosura. La muerte de Lord Nóctal había calado hondo en el corazón de Rinard, el joven paladín sentía un odio profundo en su pecho y una sed de venganza corriendo por su garganta. Sin embargo, él sabía que su entrenamiento le impedía sentir odio, el tenía que ser un ser mesurado de sentimientos puros y férreos. Elden observaba la cara compungida de su amigo y pensaba como consolarlo. Rinard siempre estuvo cuando el tuvo problemas. En especial cuando supo que Tár Narmir no era su padre real. Elden se detuvo y le dijo: Rinard deseas hablar de algo amigo. Rinard lo observa y se aleja para que Elden no observe sus lágrimas. Un recuerdo vuelve a la mente del joven de cabello castaño.

Era un día del mes de plantaciones, el clima era tibio. Corría una brisa helada a ratos que calaba hasta los huesos. Elden y Rinard tenían alrededor de doce años. Estaban entrenando en las afueras de la academia. Rinard era un joven paladín, Elden un guerrero. De improviso apareció el padre del joven servidor de la justicia, Theo Imlan. Theo se acerca a Rinard sin mirar a Elden con su usual expresión de arrogancia y autosatisfacción. Pero algo se ve distinto en su rostro ese día, se ve pálido y demacrado. Observa con expresión ida a su hijo antes de acercarse y decirle Rinard, debo decirte algo. Elden comienza a alejarse como siempre que aparecía el padre de su amigo. Sin embargo, esta vez el noble le pide que se quede porque su amigo necesitará apoyo. Theo se acerca a Rinard y poniendo su mano en el hombro del joven le dice: hijo, tu hermana a muerto. La hermana de Rinard, Helena, se había casado con el emperador Aldaron a instancias del padre de ambos. El emperador la amaba, de una manera extraña, pero no podía vivir sin su joven esposa. El patriarca Imlan les narró a los jóvenes como la habían encontrado con una daga en su pecho en la habitación nupcial. Rinard, tembló pero no dijo nada sólo se volteó y se fue…

Ahora pasaba lo mismo. Su amigo, su hermano necesitaba de su apoyo y él debería estar ahí esta vez. Elden se acercó y poniéndole la mano sobre el hombro le susurró tranquilo compañero. Rinard se volteó y sólo le contestó basta, no te compadezcas de mí. Ya me basta con tener que lidiar con mis ideales y entrenamiento además de con la muerte de mi tío y el recuerdo de mi hermana. Elden por favor no lo menciones… no menciones nada. Sigamos nuestro camino a Il. Es lo mejor…

Sin hablar siguieron internándose en lo profundo de la foresta, cruzando pequeños riachuelos de corriente cantarina y recibiendo el beso del caliente sol en sus espaldas cubiertas de metal. Avanzaron hasta el ocaso, caminando hasta el borde de una pequeña colina. A la sombra de un alto pino decidieron hacer su campamento de esa noche. Rinard aún sigue abstraído, su amigo no sabe que decir. El joven paladín siente una furia ciega con los siervos del emperador y contra Aldaron, odio a su padre y aborrecimiento contra sí mismo por dudar de su entrenamiento y dejarse llevar por las emociones. Elden se despide de Rinard y se dispone a dormir, diciéndole que lo despierte para relevarlo. El caballero de cabello blanco está inquieto, la ira lo domina, golpea árboles con sus puños hasta que siente como la sangre calienta el acero sobre sus nudillos. Una rama se quiebra y suena un relincho en un lugar cercano. Se acerca sigilosamente hacia el lugar de donde provienen los ruidos y ve a tres hombres sentados alrededor de una fogata. Los hombres ríen y cenan lo que sacan de sus alforjas. Rinard se percata del emblema de sus escudos. Un basilisco con una corona en sus manos, acechadores del imperio Riv, seres que son entrenados como sabuesos para perseguir a los proscritos por el imperio. Rinard siente que la sangre le hierve dentro de las venas. Todo se vuelve rojo. Una voz femenina dentro de su cabeza le dice ¡hazlo ¡ Su mano se acerca a su espada…

Rinard sale de su ensimismamiento a sus pies hay tres hombres muertos, degollados con una técnica excelente, que portan el uniforme del imperio. En sus manos y en su espada hay sangre fresca. Elden se despertó con el sonido de la batalla, ve a su amigo con asombro. Le pregunta que sucedió, Rinard se lo explica aún confuso. Elden no lo comprende del todo. Le dice: Rinard, yo te vi combatir tus ojos estaban blancos. Y tu técnica era más limpia, era como si fueras un maestro de espadas… El paladín sacude su cabeza y le dice a su compañero, Elden, sabes que significa el hecho de que haya asesinado a hombres que no me atacaron ni atacaron a inocentes. Significa que hasta que no expíe mi culpa no soy un paladín, soy simplemente un caballero que traicionó sus ideales y bases morales. Su compañero lo mira y le dice; tranquilo, no estamos en Riv. No nos van a perseguir más por tus actos. En la siguiente ciudad habrá un templo para que expíes tus faltas. Y averiguaremos lo de la voz… Pero ahora en marcha.

Los dos amigos siguen su camino sin mirar atrás, para evitar las expresiones de horror en las caras de los soldados muertos. Después de mucho caminar encuentran una senda principal que cruza el bosque. Al lado del camino hay un letrero que dice: Il, diez kilómetros hacia el oeste. Los muchachos se miran y entusiasmados como niños pequeños comienzan a correr. Elden piensa en esa persona que vive en Il y que conoció a su padre. Tiene tanto que preguntarle para hacerse una imagen mental de sus progenitores. Falta menos distancia. El corazón del hijo de Ulmar se acelera por la ansiedad. Mientras se acercan al pueblo algo los sorprende, no hay campesinos en los campos llenos de frutas. No se ven niños corriendo tras un balón de trapo. No se escuchan mercaderes pregonado sus productos. Sólo se siente el canto de las aves y el rugir del viento. Salen de entre la arboleda. El paisaje que se presenta frente a sus ojos es desolador. Il es un pueblo fantasma. Las casas están ardiendo. El suelo está lleno de cadáveres. En la plaza hay cuarenta picas con cabezas en sus puntas. Son los ciudadanos principales del pueblo. Esa es la marca típica del imperio. Elden está furioso.

De entre las nubes de humo sale una figura, los amigos desenvainan. Es una muchacha joven, de unos dieciocho años. El cabello castaño cubre los hombros de su vestido celeste. Su mirada está fija donde están los jóvenes. Murmura algo que podría interpretarse como una señal de auxilio. Elden y Rinard se sienten perplejos al ver a una joven acercándose con paso tambaleante hacia ellos. Al estar a tres metros de distancia les dice: ayuda… mi madre… se la llevaron. Los mira con lágrimas en los ojos y cae desmayada. En su espalda hay cuatro flechas. Nuestros aventureros corren. Rinard extrae las flechas mientras Elden rompe su sobrevesta para hacer un vendaje. De las alforjas extraen la redoma que recibieron de Dromba y le dan un sorbo a la chica. El efecto es inmediato, ella abre los ojos cansados y murmura un débil gracias. Elden le pregunta su nombre. Ella dice me llamo Nardae…


Bueno espero que después de esto me gane el título de guionista( por que lo voy a poner sólo si ustedes dicen que me lo merezco). Si a alguien le interesa el proyecto ( Dorvin me ha ayudado con los charas así que el primer capítulo va dedicado a él) me avisa. Aparte de la historia hago los dibujos de los personajes. Más adelante los subo. Bueno señores. Espero que lo disfruten para seguir subiendo el resto( cuando lo escriba, estas son nueve páginas de word. xD) Espero que no esté muy desordenado. :)


Actualizado

Decidí el nombre del proyecto se llama desde ahora "Lost Memories: War song against the empire". Este capítulo 2 es algo más lento que el primero pero aclarará ciertas dudas que dejó el capítulo 1 y dejará más. Va dedicado a los ganadores final_fantasero y mi buen orochii. Lamento la demora pero el trabajo me deja el cerebro seco para escribir, quizás sufra algún arreglo este capítulo. Espero que les guste para seguir subiendo capítulos( pero no la novela entera o sino nadie jugará el juego cuando lo tenga listo xD). Se viene capítulo 3

Pd: lamento postear de nuevo pero es largoooo


Saludos

Atte, Lurch


Última edición por Lurch el Miér 9 Dic 2009 - 14:06, editado 2 veces
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por orochii el Dom 25 Oct 2009 - 9:43

La escritura es espectacular, y la historia me dejó con ganas de más. Más que un título de guionista te mereces (sí, aquí terminó la frase xDDD).
Y lo del título, umm *pensando... esto puede tardar unos minutos dependiendo de la velocidad de su ordenador (quedan 40 minutos)* Canto de Guerra (o si fuera en inglés quedaría mejor Warhowl para un tono más... ¿rudo? o "War Song" para una traducción textual). No soy bueno para los nombres pero talvez te sirva para pensar en otro ~,~ xDD.

Ummm estaré esperando el siguiente capitulo o siguiente parte, además de (cuando el momento llegue) el lanzamiento del proyecto en forma de juego xDD, saludos,
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Dom 25 Oct 2009 - 14:58

Gracias orochii :) . Me gusta warsong lo tendre en cuenta. El segundo capítulo lo iniciaré pronto.
Si te interesa el proyecto me avisas y eres bienvenido.

Saludos.

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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Ribbu el Dom 25 Oct 2009 - 15:22

Pues si, la ortografía está muy cuidada, te felicito por eso.

Aunque hay algunos errores sin importancia.

Algunas comas, algunos signos, etc.

Los capítulos están tremendos.

A ver como queda todo esto en un proyecto.

Un saludo.

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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Dom 25 Oct 2009 - 15:30

@Ribbu escribió:Pues si, la ortografía está muy cuidada, te felicito por eso.

Aunque hay algunos errores sin importancia.

Algunas comas, algunos signos, etc.

Los capítulos están tremendos.

A ver como queda todo esto en un proyecto.

Un saludo.


Gracias, más tarde arreglaré la puntuación. :) Si deseas puedes aportar con algún título para el proyecto.
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por final_fantasero99 el Dom 25 Oct 2009 - 16:13

Esta muy bien me gusta mucho.........que digo....















esta cojonuuuuuuuuudo tio eres bueno en esto, rspecto al nombre, yo pondría....
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Dom 25 Oct 2009 - 16:33

Gracias. Me agrada también Lost Memories. Van llegando los nombres :) Pronto tendré buenos concursantes
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Dorvin el Lun 26 Oct 2009 - 12:19

Valla pues la verdad no se me ocurre ningun nombre tio XD
Lost memoris queda de madre!
Gracias por dedicar tio, no hacia falta, si necesitas algo que no sea pensar mucho me lo dices XDDDDDDDDDDDD
Meno, el capitulo uno i la introduccion me encantan eres un artista tio no se de donde sacas estas ideas!
Ya tienes idolo XD

cuidate ok?
Me voi a la cama k el resfriado me esta matando XD
Bye! Dale cañaa! Quiero el capitulo 2, el 3, el 4... y el proyecto XD
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por seiferZXC el Lun 26 Oct 2009 - 13:07

OMG!!! men te quedo...mmmmmmmm Terriblemente weno, quede O_O, yo leo muchos libros y ese tipo de escritura se acerca a los grandes y la historia ta 7/7.. nada que decir xD simplemente exelente
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Lun 26 Oct 2009 - 14:10

Que bueno que les guste ^^. El capítulo 2 ya está siendo escrito. Hasta el momento el nombre propuesto por final_fantasero99 lleva la delantera por... 1 voto. xD

Saludos.

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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por final_fantasero99 el Lun 26 Oct 2009 - 19:56

De nada taba en lo mio y me salio el nombre
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por logos el Sáb 31 Oct 2009 - 2:17

Bueno no habia respondido porque el cuento es largo y andaba ocupado xD pero acabo de hacer un tiempo para leerlo y que te puedo decir, me sorprendiste gratamente sabia que habias estudiado en la Universidad pero no pense que llegaras a ese nivel, de verdad está muy bueno el capitulo y la narración se me hizo agradable y comoda, así que te doy mi más sincera felicitacion, espero con ansias el capitulo 2 y sigue adelante amigo ;)

Un saludo

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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Sáb 31 Oct 2009 - 3:49

Gracias a todos los que han comentado. Pronto estará listo el capítulo 2. :)
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Metalero el Sáb 31 Oct 2009 - 17:58

Bueno, recien hoy termine de leerlo (al principio no tenia ganas de leerlo todo, pero me engancho XD)

Esta muy pero muy bien narrado, y la historia es profunda.Simplemente genial, y segui asi que la historia viene prometedora.

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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Vie 20 Nov 2009 - 4:54

Aqui está

Spoiler:
Capitulo 2


Recuerdos de un pasado perdido.


El líquido que les dio Dromba en el castillo de Bromen hizo efecto muy rápido en el cuerpo de Nardae. Los amigos decidieron sacarla de las ruinas de su pueblo y acampar en el bosque cercano para poder hablar bien acerca de lo sucedido. Elden la lleva sobre su espalda hasta que llegan cerca de un pequeño riachuelo. Rinard recolecta algo de fruta y Elden va de cacería mientras la chica duerme. Al comenzar el crepúsculo encienden una fogata para cocinar las liebres que trajo el joven caballero. Elden reparte la comida para todos y meriendan en un silencio sepulcral que sólo es quebrado por el canto del despertar de las aves nocturnas. Al terminar de limpiar los últimos huesos, Elden observa a su amigo, que asiente de manera silenciosa. El hijo de Ulmar Sáldor se dirige a Nardae y le pregunta: ¿Nardae, podrías decirnos quien eres y que pasó? La chica sigue en silencio unos minutos para luego decir: Me llamo Nardae Borovitz, soy hija de Morigia Dándelan, poderosa hechicera que combatió en las tropas del rey Nonda. Soy una aprendiza de bruja. Lo que pasó es obvio, el emperador envío a sus siervos a buscar a mi madre por las persecuciones a los que cree que podrían ser una amenaza para el imperio. Y después hizo lo de siempre… matar gente inocente. Nardae oculta su cara entre sus rodillas después de decir esto, sus hombros suben en pequeños espasmos producidos por sus sollozos.

Elden siente como en su interior renace el odio hacia el emperador, sin embargo, su ira se desvía al analizar las palabras de Nardae. Le habla a la muchacha preguntándole: Nardae, ¿tu madre no habrá conocido a Ulmar Sáldor? La chica le dice: claro, eran amigos de juventud. Siempre lo recuerda, también a su mujer Gillia y a Tár Narmir. ¿Por qué lo preguntas? Elden calla unos instantes, las palabras no logran articularse en su boca… estuvo tan cerca de conocer de su padre, el real, y Aldaron nuevamente le robó la oportunidad. Como aborrecía a ese hombre… El joven caballero necesitaba pensar así que se levantó de donde estaban sentados y se fue en dirección al río. Nardae mira Rinard sorprendida, el paladín guarda silencio hasta que Elden está lo bastante lejos. Le dice a la aprendiza de bruja: Elden es hijo de Ulmar y Gillia Sáldor, asesinados en el pueblo de Brindlan por las tropas imperiales hace 15 años. Fue adoptado por Tár Narmir. La joven lanzadora de conjuros abre la boca asombrada sin saber que decir. Se levanta y toma el mismo camino que el joven caballero, Rinard comprende y se mantiene en su posición, contemplando las estrellas.

Nardae encontró a Elden sentado en una roca redonda de gran tamaño al borde del río. Se acercó y le preguntó en un tono muy suave si podía sentarse a su lado. Elden la miró asombrado y asintió sin pronunciar palabra. La chica lo observó y quedó asombrada por su perfil de adulto y su mirada de niño. Le dijo: lo siento si te incomodé con mi comentario, te juro que no fue mi intención herirte. El renegado de Riv contempla el rostro de la chica cubierto de semipenumbra, respira y mirando al cielo le responde: no me hiere sólo es difícil pensar en el desconocimiento que tengo de mi pasado y en como se aleja cuando me acerco a él. Es complejo pensar en que no recuerdo la cara de mi madre. Y me enfurece darme cuenta que estuve al servicio de sus asesinos. La joven bruja le dice: Elden, yo puedo contarte cosas de tus padres, mi madre siempre habla de ellos y me contaba historias de sus anécdotas. Y cuando encontremos a mi madre sabrás por boca de ella aún más. ¿Te parece? Elden sonríe aliviado y dice gracias. La chica le devuelve la sonrisa y le responde: perfecto, te contaré como se conocieron…

Veintidós años antes.

Los ejércitos de la gente de las estepas tienen todos los reinos sitiados, su número es inmenso y la alianza de Marnacus, rey de Riv, ha dado pocos frutos. Sólo las tropas de Tárolas, el reino del sabio rey Nonda, han logrado detener parcialmente el avance de los bárbaros. En este reino se han juntado los reyes de los ocho grandes reinos que forman la alianza a discutir la solución a tan enorme conflicto. En una habitación inmensa, de paredes de roca, decorada con estandartes bélicos de incontables generaciones hay ocho mullidos sillones que esperan a sus ocupantes. Entran doce personas, ocho se sientan en los sillones, cuatro se sientan en cómodos sitiales. La estancia permanece en silencio, sólo suena el crepitar de las llamas y el eco de la tormenta que se desata afuera. En el centro hay una mesa con trece copas de hermosa manufactura y varias jarras del mejor vino de la región. Un heraldo se acerca con una lista para verificar según el protocolo que no haya ningún ausente. El siervo comienza a recitar los nombres:

Rey Galduir Mílsemärien, supremo monarca élfico, Rey Dórmir del sacro reino de Ildar, Rey Alhras del reino de Thriv; Reina Raína de Sciliatar. Rey Gandas del reino de Tulh, Rey Eictarion dueño del trono de Markiria, Rey Marnacus Anheleb del reino de Riv y Rey Nonda de Tárolas. Todos los nombrados asienten en silencio. El heraldo comienza a pregonar nuevos nombres, esta vez los de los acompañantes: Drum Manto de Plata, archimago de la torre de cristal, príncipe Aldaron Anheleb, general Lisart, general Drombril y general Fimbrel. Los cuatro primeros asienten. Fimbrel no se ha presentado. Nonda consulta por su ausencia. La reina Raína le indica que fue muerto en la batalla de los campos de Riil hace dos días. Murmullos de rabia y dolor recorren el salón. El rey Nonda se levanta de su sillón, les dice a la concurrencia no podemos hablar de todos los temas a exponer si nos falta la información de Fimbrel. ¿Quien quedó al mando al momento de su muerte? Drum le responde al rey: no fue quien, sino quienes. Fueron varios jóvenes de baja graduación militar que fueron asignados de distintas compañías a la de Fimbrel por lo diezmada que estaba ésta. El rey Marnacus, amigo entrañable de Nonda le dice al heraldo: muchacho, podrías traer a esos chicos por favor. El heraldo se cuadra ante el simpático rey y sale de la habitación.

Algunos minutos después entran al salón seis jóvenes de alrededor de veinte años con expresión aturdida, mirando asombrados la majestuosidad de la habitación. Al ver a tanta gente de noble alcurnia se inclinan de manera destartalada y torpe, golpeándose entre sí de manera accidental. Los reyes observan con expresión divertida a tan variada compañía. En el grupo hay un joven grueso y de gran tamaño con una barba en desarrollo que aparece en lugares esporádicos de su cara, cuando le preguntan su nombre y lugar de origen responde tartamudeando: An-an-an-dros E-e-elvemir del reino de Tulh. Al lado de él hay una chica de expresión asombrada, como si viera a personajes que sólo salen en novelas o a algún caballero famoso, es alta de hermoso cabello negro y profundos ojos castaños. Antes que le pregunten responde en una sola frase larga, casi sin respirar: Me llamo Morigia Dándelan, del reino de Markiria, soy estudiante de magia de la torre de cristal. A la izquierda de Morigia hay otra chica, es alta y de ojos azules y un poco menos nerviosa que los anteriores, se presenta como Gillia Dirván del reino de Riv, aprendiza de hechicera. A su lado hay un joven rubio que tiene un esbozo de bigote con la clara intención de verse mayor. Está vestido con una armadura de paladín que tiene el logotipo de Riv. Cuando se dirigen a él responde cuadrándose ante los reyes: Soldado raso Tár Narmir, paladín de la segunda división del reino de Riv. Aún quedan dos jóvenes que se miran con complicidad mientras miran de reojo a las chicas, son amigos de infancia. Uno es alto y de complexión atlética, con un rostro del tipo galán, ojos verdes y voz gruesa, el otro es un chico de pelo largo, expresión juguetona y decidida, sonrisa infantil y sin una pizca de nerviosismo. Cuando le preguntan el nombre al primero responde: Soy Mignos Borovitz, el mejor arquero de la región de Tumpa en el reino de Tárolas y éste personaje a mi izquierda es Ulmar Sáldor, el mejor espadachín de esa región, un increíble combatiente pero no muy inteligente por lo golpes que recibió en la cabeza durante el combate.

El rey Nonda intenta ocultar su expresión de simpatía para parecer más severo pero se le hace difícil por ciertos recuerdos de su adolescencia. El rey aguantándose la risa pregunta: ¿quién fue el que tomó las tropas bajo sus órdenes cuando mataron al general? Todas las manos apuntan a Ulmar, el cual ni siquiera se inmuta. El rey se acerca y lo observa de manera detenida, nada hay en la apariencia de ese chico que lo haga parecer un héroe. Sin embargo…ese brillo en los ojos, esa postura segura, esa aparente timidez… El monarca se dirige a Sáldor y le dice: Dime Ulmar, si había superiores ¿por qué decidiste atacar sin consultarle a nadie, sabiendo que eso puede ser tomado como traición? El padre de Elden piensa algunos momentos y responde al jefe del reino de Tárolas con una voz mesurada y juvenil: bien su majestad, primero, por qué gran parte de los superiores de ese momento eran jóvenes más inexpertos que nosotros. Segundo, si bien teníamos una inferioridad numérica teníamos la ventaja de poseer el sol a nuestras espaldas lo que enceguecía a los rivales. Finalmente, al organizar las tropas que tuve a mi disposición en columnas para que la caballería atacara por los flancos, así pudimos romper la barrera de manera más fácil con la infantería. Lo que nos permitió tomar una posición ventajosa en los campos de Riil y poder sitiar la ciudad.

Los monarcas y los acompañantes escuchan boquiabiertos, ese mocoso de poco más de dieciocho años tiene mejores estrategias que muchos de sus generales más experimentados. Los reyes murmuran asombrados. Nonda se acerca a sus colegas y murmura con ellos, se ven gestos de asentimiento y voces esperanzadas. Marnacus se levanta, pone un brazo sobre el hombro de Nonda, le susurra algo al oído que hace que el rey de Tárolas se siente en su sillón. El rey de Riv se pone frente a los jóvenes y les dice: ¿alguno de ustedes a excepción del soldado Narmir tiene instrucción militar? Todos niegan con la cabeza. El rey se gira y se pone frente a Tár: Soldado Narmir (el muchacho se cuadra) anote lo siguiente El paladín recibe de manos del heraldo una pluma, tinta y un pergamino. “Hoy, decimocuarto día del mes de tormentas se crea la compañía Dragón del ejército de la alianza. Esta compañía tendrá un contingente de mil hombres. Los oficiales de esta compañía serán: Cabo Andros Eelvemir, Auxiliar mágica Morigia Dándelan, Auxiliar mágica Gillia Dirván, Subteniente Tár Narmir (el joven comienza a temblar de emoción por lo que mancha el pergamino con pequeños puntitos de tinta), Teniente de arqueros Mignos Borovitz y Capitán Ulmar Sáldor. ¿Quedó claro Subteniente? El paladín asiente totalmente pálido. El rey continúa. Su misión Subteniente Narmir será darles entrenamiento militar rápido a sus compañeros. ¿Entendido? Tár se cuadra con el rostro lleno de emoción y con una voz apenas audible dice: si, su majestad. Nonda se levanta sonriente y le dice a heraldo: llévalos para que elijan sus pertrechos y que sean lo mejor atendidos que se pueda. …

De vuelta en el bosque cerca de Il.

Elden escucha sombrado como si le estuviesen contando un cuento. Cuando Nardae termina le dice: gracias, volvamos al campamento. Mientras caminan en silencio se cruza una pregunta por la cabeza del caballero. Nardae, ¿qué ocurrió con tu padre? La chica se mantiene en silencio unos momentos para luego responderle a Elden. Fue uno de los primeros desparecidos cuando asumió Aldaron. Como sabes ya Mignos Borovitz se casó con Morigia y de esa unión nací yo. Mi padre construyó nuestra casa en Il y se dedicaba a cazar animales y vender pieles curtidas. Mi madre regentaba su droguería. Cierto día mi padre fue con más personas porque habían avistado un grupo de uros, ¿los conoces?, bueno son parecidos a las vacas pero con cuernos más grandes y hacia los lados. Además son mucho más peligrosos. Bueno mi padre y sus compañeros fueron a cazarlos, mi padre iba con su arco Flechafirme y se veía fuerte y gallardo. Al parecer al llegar allá los uros eran hombres del imperio camuflados, se desató la batalla, muchos fueron asesinados y a mi padre y algunos de sus compañeros fueron tomados prisioneros y no se les ha visto más. El único que volvió venía malherido y no vivió mucho después de informarle al pueblo. Espero saber que pasó con él, algún día. Por eso quiero ir con ustedes. No me lo puedes negar. Por la amistad de nuestros padres. Elden lo piensa un momento y responde: está bien pero vas a tener que usar tus habilidades mágicas porque ni Rinard ni yo podemos hacerlo. Nardae lo abraza y sale corriendo como una niña hacia el campamento.

Al llegar al campamento encuentran a Rinard durmiendo profundamente y murmurando algo de un concurso de belleza. Elden se ríe por lo bajo y se dispone a hacer guardia para despertar a su amigo en unas horas. Se sentó a los pies de un pino y jugueteó un rato con las ramitas que caían. Cierta somnolencia se apoderó de sus sentidos, los sonidos del bosque se hacían difusos y una niebla comenzaba a cubrir sus ojos. En un momento sus párpados caen, exaltado los abre y descubre un paisaje distinto. Es un bosque de hayas totalmente diferente al bosque de variada flora donde ellos estaban. No ve a sus amigos por ningún lado. Una fría brisa hace danzar las hojas en un vaivén lúgubre. No se oye nada más que el soplar del viento a través de las altas copas y el crujir de las hojas secas bajo sus pies. Elden camina por un sendero demarcado entremedio de los árboles, sintiéndose apabullado por la altura de la foresta. El ruido de sus propios pasos le eriza los pelos de la nuca y hace que un escalofrío recorra su columna. El caminito lo guía hacia la entrada de una cueva donde hay una forma de lo que parece ser una mujer con capucha. La mujer toma un espejo con dos caras. Lo gira mostrándoselo a Elden. La velocidad que adquiere el vidrio es impresionante, tanto que parece ser sólo un espejo. En un momento la mujer detiene su frenético movimiento y rompe una de las caras, dejando al cristal como un objeto frágil y movible. Lanza los trozos de vidrio a un caldero humeante. El contacto del contenido con los restos de cristal hace salir una figura llameante de la marmita que asciende velozmente hacia el cielo nocturno. El joven caballero entrecierra sus ojos para ver que es, la figura parece ser un ave llameante o quizás un dragón… El ser de fuego se acerca a él chocando con su cuerpo. Elden despierta agitado. Ya casi es de día. El sueño le ha dejado una sensación extraña en su pecho. Casi como una quemadura.

El hijo de Ulmar Sáldor se estira y va a despertar a Rinard. Nardae no se ve por ningún lado. Los jóvenes desenvainan y van a buscarla. La chica regresa con el cabello húmedo y fruta para todos. Observa a sus compañeros con curiosidad y les consulta la razón de su agitación. Los chicos se miran, sonríen y se sientan a merendar. Rinard les dice al resto: Bueno, ahora hacia donde iremos. Tenemos que decidir hacia donde, como juntar gente para combatir al imperio y seguir buscando información sobre tus padres Elden. Nardae piensa unos momentos y luego responde: a unos pocos kilómetros al noroeste de aquí está el pueblo de Goloan. Mi madre dice que ahí vive su amigo Andros, que también formó parte de la compañía de tu padre. Podríamos iniciar por ahí. Deciden el viaje a Goloan y parten. Se adentran por los caminos entre la espesura disfrutando el olor a hierba y hojas. El sol comienza a calentar sus cabezas y los acompaña el trino de las aves. Cuando van pasando por un claro en el bosque Rinard detiene al resto. Le apunta a Elden una mancha rojiza en el pasto. El hijo de Ulmar se inclina y lo toca con la punta de los dedos. Susurra: es sangre y está fresca. Los dos varones desenvainan sus espadas y avanzan cubriendo a Nardae. Llegan a lo que parece haber sido un campamento imperial, hay varios soldados muertos. Ahorcados por ramas flexibles y atravesados por troncos. Unos grilletes que parecen haber sido usados hace poco tienen jirones de ropa. Los jóvenes se observan y deciden avanzar para ver que sucede. Rinard se encarga de darle una rápida revisión a los cadáveres para ver si hay algo de dinero para poder sobrevivir en los siguientes pueblos.

Siguen avanzando, escuchan voces masculinas y una voz femenina gritando. Corren hacia donde proviene el sonido y ven a una chica vestida con un capuchón verde y la ropa desgarrada a la altura del pecho corriendo hacia ellos. Es perseguida por alrededor de diez soldados imperiales. Choca con Rinard quien la tranquiliza y la pone a cubierto detrás de él. Uno de los soldados, el que parece tener mayor graduación les dice: En nombre del imperio les ordeno que nos entreguen a esa mujer. Está condenada a morir ahorcada. Nardae le responde: no servimos a un gobierno de asesinos. ¿Además la condenaron por no dejarse ultrajar? Escoria imperial si la desean, vengan por ella. El soldado grita: ¡chiquilla malcriada ya verás ¡ Todos se ponen en posición de combate, la chica con el capuchón también. Los soldados se dividen. Elden y Rinard se baten trabajosamente con seis. Las chicas con dos cada uno. Nardae mueve sus brazos y lanza un rayo a uno de los soldados despidiéndolo a unos tres metros. La chica del capuchón verde anima las ramas de dos árboles cercanos las cuales atacan a sus enemigos ahogándolos como serpientes. Los chicos comprenden el estado de los soldados del campamento al ver esa exhibición de magia. Los caballeros están complicados sólo han matado uno cada uno pero siguen en desventaja. Nardae esquiva un espadazo de un salto y lanza dos pequeñas bolas de fuego, una de las cuales impacta con un enemigo de Rinard haciendo que la estocada no le dé de lleno a Rinard en el pecho. La joven vestida de verde ya asesinó a sus rivales así que dirige las ramas hacia donde están los chicos, pronto caen dos soldados asfixiados. Elden y Rinard matan a dos más con sendas estocadas y Nardae lanza algo que parece ser una lanza de hielo. Los soldados que quedan huyen aterrados. La chica se prepara a perseguirlos pero es detenida por una sonriente Nardae. Le dice: tranquila, ya se fueron, ven te voy a presentar con los chicos. Los jóvenes están bebiendo de la redoma de Dromba. Ambos tienen profundas heridas. Rinard tiene un corte que va desde su hombro derecho hasta el lado izquierdo de su cintura, Elden tiene un corte pequeño en la barbilla y una estocada en una pierna. Nardae se acerca con la mujer del capuchón, la tiene tomada de la mano. Le dice: ellos son mis amigos, aquel de cabello blanco es Rinard Imlan y ese de cabello largo castaño es Elden Sáldor. Los jóvenes miran y dicen hola. La mujer se quita el capuchón dejando ver unos hermosos ojos celestes un largo cabello de color miel. Su cabeza es adornada por un par de orejas puntiagudas. La chica responde: soy Belowen Nalmalië, druida de la diosa Foresta. Vengo del reino escondido de Aralwë Mólnâren, monarca elfo de los exiliados. Los tres jóvenes miran pasmados nunca habían visto un elfo. Se rumoreaba que habían sido extintos en las purgas de Aldaron. Los chicos se sentían como viendo al personaje de un cuento infantil.

La elfa se acerca a las heridas de los jóvenes y pone sus manos a cierta distancia de la piel. Un brillo blanco cubre sus dedos haciendo que las heridas se cierren. Los chicos miran absortos el prodigio. Belowen sonríe y les dice: bueno ya que me salvaron deben contarme a donde van. Nardae le responde: vayámonos de aquí y te contaremos todo. Los cuatro se alejan y se sientan bajo un árbol. Por turnos le cuentan la historia a la druida que los escucha intrigada. La elfa medita unos momentos y les dice me uniré a ustedes y quizás lograremos rearmar la alianza humano-élfica. Además necesitan la compañía de alguien mayor, ustedes son niños al lado mío dice la elfa sonriendo. Los jóvenes se miran extrañados. La elfa los mira con expresión pícara y les pregunta: ¿a que edad creen que somos mayores de edad los elfos? Se miran entre los tres con expresión de curiosidad y Nardae dice tímidamente: ¿a los veinticinco? Belowen se ríe y les responde: muy lejos…somos mayores a los ciento veinte años, yo tengo ciento veintitrés. Elden, Rinard y Nardae están con la boca abierta de asombro. Rinard dice tartamudeando de estupefacción y-y-y cu-cu-¿cuánto viven? La druida de Foresta le dice: creo que el más longevo vivió mil doscientos años. Los chicos no caben en su asombro. Belowen se levanta y les dice: ¿vamos? Pronto estaremos rodeados de imperiales. Creo que hay una posada cerca. Podríamos comer algo, me muero por una bañera. Los jóvenes asienten con expresión aún de asombro y siguen a la elfa que ya se arreboza con su capuchón.

Los aventureros se internan por entremedio de los árboles para perder el rastro de sus posibles perseguidores. Las ramas rozan sus cabellos impregnándolos con un aroma a savia. Toman rumbo hacia el norte escuchando atentamente el sonido del entorno. Un cuerno rasga el aire con un agudo chillido de animal herido. Otro cuerno más grave le responde a lo lejos entre la espesura. Se saben perseguidos. El círculo se cierra en torno a ellos cada minuto que pasa. Pronto la situación se tornará asfixiante. Las ramas que antes los acariciaban ahora parecen garras dispuestas a abrir su carne para encontrar el sabor de su sangre. Todo depende de la suerte y de su sigilo. En sus mentes se sienten como liebres perseguidas por sabuesos. Elden y Rinard conocen el profesionalismo de los acechadores imperiales, la rama que se encarga de perseguir a los prófugos.

La elfa los guía por entremedio de los árboles, el cansancio se hace patente. Los sonidos de los cuernos se hace cada vez más tenues. Un suspiro de alivio que estuvo mucho tiempo contenido por fin logra salir. La druida se orienta con el sol, les hace una seña para que la sigan. Cruzan entremedio de más árboles añosos de dura corteza. Un camino se abre hacia ellos, un poste de señales desteñido indica una posada cercana. Los chicos sonríen y entran en el camino. Llegan finalmente a una posada de colores estrafalarios con extrañas pinturas de gallinas y aves de corral en las paredes. Se miran extrañados y continúan demasiado cansados para cuestionarse el gusto del posadero. Entran a la posada y todos los presentes guardan silencio. Ignorando esto se dirigen hacia el posadero que está tras la barra. Es un hombre algo gordo, totalmente calvo y con largos mostachos blancos que cuelgan más abajo de su barbilla. El hombre mira nervioso alrededor y les ofrece una cerveza por cuenta de la casa. Los jóvenes aceptan y beben en silencio mientras los murmullos de alrededor se asemejan a zumbidos de abejas furiosas. Elden siente una mano con un pesado guantelete apoyarse en su hombro izquierdo. Una voz profunda le dice cerca de su oído: Creo que deberá acompañarnos capitán. El caballero se gira y se encuentra frente a frente con un oficial imperial. La posada entera es un hervidero de tropas de Aldaron. Los muchachos se dan vuelta también y mirar con expresión de desafío a los cerca de ochenta hombres pertrechados que hay en el lugar. Elden mira al capitán a los ojos, saca la mano de su hombro y le responde: yo no acato órdenes de asesinos y violadores. El oficial enrojece de ira y susurra: Mocoso insolente, pagarás por esta afrenta. Acerca su mano hacia su espada pero cuando toca el pomo siente el frío tacto del acero en su garganta, la espada de Rinard está rozando su piel de manera amenazadora. Ochenta hombres con sus espadas desenvainadas se levantan de sus sillas. Tendrán que abrirse paso entre sangre y fuego para huir.

Elden empuja al superior imperial y desenvaina, las chicas tienen en sus manos puñados de fuego. Un pequeño movimiento de cabeza de Elden es la señal, las chicas lanzan sus llamas a los hombres, Elden y Rinard corren hombro con hombro hacia la muralla humana que se yergue frente a ellos. Una batalla campal y desequilibrada se gesta al interior de la posada. Los muchachos no podrán contener por mucho tiempo el embate de las tropas imperiales, es como combatir con la hidra de Lerna, cada cabeza que cortan hace nacer dos más. Las mesas y sillas sufren los más variados cortes. El fuego comienza a expandirse por el lugar, aumentando la temperatura y creando una caótica situación de sangre y humo. Los ropajes de los jóvenes espadachines se tiñen de rojo, las piernas comienzan a flaquearles por los cortes que han recibido. Las mujeres tampoco tienen ninguna ventaja. Han optado por combatir con armas al igual que los varones. Belowen esgrime una espada con gran elegancia, Nardae asesta cruentos golpes armada con dos dagas. Rojos arroyuelos manchan los vestidos de la hija de Morigia, tiene un hombro herido de gravedad. Una bruma gris comienza a cubrir sus ojos, las heridas que le hicieron en Il se han abierto nuevamente y dejan escapar grandes cantidades de sangre.

La elfa tampoco está bien. El posadero observa asustado como su negocio se convierte en el campo de una masacre. Comienza a susurrar: basta por favor en un ruego que es ignorado por todos. Su voz aumenta poco a poco de graduación, su rostro es sombrío. Repite incansablemente basta mientras mira hacia su barra como si esperara encontrar la respuesta en el viejo mesón de madera. Levanta la cabeza y repite basta en un tono más alto. Sus ojos adquieren un brillo extraño. Sus facciones se han vuelto duras abre la boca y grita: ¡basta! Un eco retumba en todo el lugar. Nadie puede moverse. Es como si el piso los aprisionara en el lugar donde están parados. El posadero se dirige hacia los soldados imperiales que gritaban furibundos. Con un movimiento de su mano los deja a todos en silencio, sólo pueden mover sus ojos espantados. El dueño del local se dirige hacia los jóvenes con expresión seria. Los mira fijamente con unos ojos brillantes y les pregunta: ¿quiénes son ustedes y porqué los persiguen los imperiales? Los muchachos lo observan agotados desde atrás del velo de sangre que cubre sus ojos. Elden responde: somos fugitivos perseguidos por el imperio por combatir su sed de sangre. Nuestros nombres son los de proscritos, si lo deseas saber te los diré…

El posadero al oír los nombres muestra una expresión de asombro, tantos recuerdos vuelven a su mente con el sonido de los apellidos. Una torre blanca como el ala de un cisne, con una cúpula dorada. Estudiantes vestidos con túnicas recorriendo el lugar, hombres de aspecto venerable discutiendo la estrategia para el próximo combate…. Y Drum…ahora tendría sesenta y seis. Probablemente sería un viejecillo sabio con la misma expresión risueña que tenía. A pesar de ser el más poderoso y el líder de la torre fue asesinado por ese mocoso sediento de poder, ese ser despreciable que ahora se escondía tras el título de emperador… El tabernero les dice: hablaremos en privado, espérenme un poco. Camina decidido hacia las tropas imperiales y les expresa: ustedes no recordarán haber estado aquí nunca, cuando pasen cerca de este lugar no lo verán. Ahora se irán al bosque de Talmesh a combatir bandidos, esa fue siempre su misión. ! Marchen¡ Los soldados se ponen en formación y salen marchando en perfecto orden. Los chicos se asombrarían si el dolor no los distrajera. El dueño del lugar cura sus heridas mediante un conjuro y los invita a sentarse a una mesa cercana. El hombre se presenta: Me llamo Amron, soy un mago de la desaparecida torre de cristal. Hermano adoptivo de Drum Manto de Plata y un cobarde que se escondió después de su muerte…Fui tutor de Aldaron y de tu madre, jovencita; añade dirigiéndose a Nardae. Y creo que después de estar escondido veinte años por miedo a la ejecución debo honrar a mi amigo combatiendo con mis temores. Chicos, quiero expiar mis fallas. Entraré al nodo mágico, el plano con mayor acumulación mágica para buscar más magos. Pero quiero saber que harán ustedes. Los chicos se miran y Elden le responde: combatiremos a Aldaron hasta vencerlo aunque no lleve la vida entera. Amron se pasa la mano por su calva brillante y medita unos segundos. Chicos, enfrentarse al imperio no es como combatir con cualquiera. Aldaron tiene como aliados a seres demasiado poderosos, vendió su alma a Nurtang, señor demonio, avatar de la destrucción cuando liberó a Nárgol, su fiel siervo cautivo.

Los jóvenes se miran inquietos. Amron los mira con expresión bonachona y continúa: hace más de veinte años Aldaron era un príncipe poderoso, algo altivo y muy inteligente. Su gran problema era su ambición, siempre deseó ser más grande y sabio que su padre, el rey Marnacus. Drum Manto de Plata era el más grande archimago conocido, regía la torre con justicia y bondad. Era también, al igual que yo, tutor de Aldaron. El chico encontró ciertos libros en la biblioteca Drum, escritos que hablaban de los dioses olvidados y sus vástagos, los demonios. Encontró información sobre un demonio, Nárgol, recluido en una estatua de un templo sagrado. Invocó a Sílamin, el ángel corrupto que lo ayudó a reunir los materiales para el ritual. Cuando llegamos nos encontramos con el demonio en su forma real, una abominación de tres cabezas y varios brazos. Drum combatió con él mientras nosotros cerrábamos el portal. El poderoso archimago no soportó los embates del ser infernal. Le lanzó su cetro a Reglast, otro mago de la orden y nos ordenó huir. El templo explotó con el poder del conjuro de Drum, sin embargo, el demonio siguió en pie y ustedes ya conocen el resto de la historia. Sólo los extintos guerreros de la antigüedad hubiesen podido derrotarlos con su magia. Como ven la única forma de enfrentarse con ellos e intentar hacerles daño no es con armas comunes. Si ustedes quieren vencer, deben despertar a los espíritus elementales que cada ser humano lleva dentro, así podrían llegar a ostentar el mismo poder que antaño tenían los guerreros y magos. Rinard mira intrigado al viejo mago y pregunta:¿qué diablos es un espíritu elemental? El viejo se ríe y les responde: me siento como contándole historias a mis nietos, si es que los tuviera, les contaré como se gestó la magia para que me entiendas. Todos podemos hacer magia, de cualquier tipo de espíritu, sin embargo, cada uno tenemos un ser afín que es el que nos brinda el mayor poder mágico. Estos seres son tan duales como nosotros pudiendo discernir del bien del mal. Ellos están dormidos y sólo algunos aprenden a despertarlos ya sea por entrenamiento o por alguna situación traumática. Estas ánimas son regalos divinos, les narraré de manera somera la historia de cómo nació la magia:

“Hace muchos años, tantos que nadie puede recordarlos, se gestó la batalla entre los dioses que adoramos nosotros y sus hermanos mayores, los dioses olvidados. Estos seres habían creado un grupo de criaturas a su imagen y semejanza y los llamaron demonios. Los demonios poseen tanto poder dentro de ellos que el planeta sufría constantes cambios, las obras de los nuevos dioses apenas podían ver la luz antes de ser extintos para siempre. Pero había una raza, débil y sin armas que hicieran daño a los demonios, escondida en pequeños poblados al norte del mundo. Eran los humanos, una raza temerosa que había brindado pocos héroes a la causa. El dios del equilibrio cósmico, Mirthas, vaticinó el poder que podrían ostentar los humanos para ayudar a la victoria. Tomó a siete héroes de las razas más antiguas, elfos, enanos, ángeles, semidragones, gnomos, kóbolds y hombres rata. A cada uno le dio una bolsa con extractos de cada parte de la naturaleza: fuego, tierra, agua, rayo, viento, sombra, luz, vida y muerte para que se las dieran a los hombres y les enseñaran a usarlos. Los hombres recibieron el regalo de Mirthas y agradecidos por el nuevo poder se unieron a las filas de la deidades, todos menos ciertos individuos que fueron influenciados por el hombre rata y caminaron hacia los demonios. El hombre rata fue capturado y ejecutado pero maldijo a los espíritus a compartir el carácter de los hombres y su dualidad. Los demonios fueron derrotados, los dioses antiguos enviados al no-ser, la nada, y se instauró una era de paz y tranquilidad que duró hasta que los hombres comenzaron a codiciar los bienes del vecino y la sangre corrió paralela a los ríos. Los dioses pusieron un velo sobre los ojos de los seres elementales que residen en el corazón de los humanos e hicieron que los hombres se olvidaran casi totalmente de ellos, sólo recordándolos en sus cantos….”

Los chicos estaban sorprendidos, poseían un poder inmenso dentro de ellos y no lo sabían. El viejo continúo: como se habrán dado cuenta las chicas pueden efectuar ciertos conjuros, es por que ellas tienen sus espíritus en un estado de letargo, no están dormidos, pero tampoco despiertos. Los elfos reciben entrenamiento desde niños para despertarlos, Nardae debe haber recibido entrenamiento con su madre. La chica asiente. Voy a entrar en sus corazones para ver cual es su espíritu afín. Iniciaré contigo Nardae. El anciano la mira a los ojos y ambos caen en una suerte de inconsciencia, Elden se levanta de su silla pero Belowen le afirma el brazo con expresión tranquilizadora. Amron aparece en un pequeño pueblo, es Il. Se encuentra donde el corazón guarda sus recuerdos. Camina entremedio de las casas entibiadas por el sol del verano, hasta llegar a una donde juegan un hombre fornido con su hija pequeña. El hombre la lanza hacia el cielo mientras la niña grita:¡ más alto papi! Es una imagen de Mignos antes de desaparecer. Detrás hay una bella mujer sonriendo y llamándolos a almorzar. Es Morigia, Amron no la veía desde la época en que era su estudiante. Con algo de nostalgia pesándole en el corazón y sintiéndose viejo se dirigió hacia su destino, el centro de la chica. Cruza a través de los temores de la joven, donde un sinfín de imágenes de Morigia muerta de todas las formas posibles hiere su anciano pecho. También hay figuras de Elden y Rinard llenos de sangre o despedazados por tropas imperiales. Sacude la cabeza para alejar aquellos horribles de su mente y prosigue caminando. Llega hasta una puerta de manera inmensa, sonríe al empujarla. Tras ella hay un acantilado que domina a un mar embravecido que se mueve con tonalidades de esmeralda que contrastan con el cielo gris. Sonríe y susurra agua…

Nardae sale de su estado comatoso y ve al viejo sonriéndole frente a ella. ¿Y bien?, pregunta la chica. Agua, responde Amron. La chica medita y dice: genial, eso explica mis conjuros. Ahora Rinard, Amron. Rinard se pone nervioso y titubeante y comienza a tartamudear negativas, no obstante, el anciano lo mira a sus ojos y caen en letargo. El corazón de Rinard es un volcán, los recuerdos no se ven por ninguna parte, salvo unos con Elden. En el centro del lago de magma hay una suerte de nido donde se encuentra sentada una mujer de cabellos oscuros, la chica lo mira con ojos penetrantes. Del las llamas sale un ser alado que choca con él sacándolo de Rinard. Fuego, le dice el hombre mayor evitando mirar a Rinard. Sólo falta Elden, Amron hace el mismo procedimiento. Una tormenta eléctrica corta el aire. No cabe duda alguna. Tu elemento es Rayo, Elden. El viejo piensa unos momentos y luego les dice: tenemos algo de tiempo, los entrenaré durante dos meses para que puedan despertar al menos una parte de sus espíritus, luego me iré al Nodo mágico para formar una resistencia. Ustedes combatirán desde este plano ayudados con los poderes que aprenderán con mi adiestramiento. ¿Están de acuerdo? Los chicos asienten con la cabeza.

El entrenamiento comenzó esa misma tarde, el sol caía oblicuo sobre sus espaldas entibiando su sudor. Un dulce arrullo de aves rodeaba el claro donde sometían a un duro castigo físico a sus cuerpos y mentes. Narrar lo que sufrieron para despertar su poder interior es imposible. Sus cuerpos se llenaron de llagas y golpes. Sus mentes debieron sondear sus más profundos miedos. Doblegaron dentro de su frágil cáscara mortal a una parte de la divinidad. Una parte de su humanidad desapareció para que se alzase un espíritu elemental en sus corazones. Dos meses transcurrieron veloces a su alrededor pero eternos en sus almas. Se sentían al menos tres años más maduros, como si el tiempo en ese pequeño claro de un bosque hubiese corrido a un ritmo distinto.

Y llegó finalmente el momento del adiós. Amron los esperaba es el comedor de la vieja posada vestido con sus antiguas ropas de mago. En su mano un báculo con una piedra esmeralda en su punta. Se notaba fuerte y decidido, como si estuviera viviendo en la época de los padres de los chicos. Se levantó de su silla al verlos llegar y sonriéndoles les dijo: chicos, su entrenamiento fugaz ha sido completado. Como su maestro me he permitido brindarles un obsequio por todo el dolor que les hice sufrir. Abrió un cofre que tenía en el suelo y comenzó a sacar paquetes empaquetados con mucho cariño. Le entregó uno a cada uno y los invitó a abrirlos. Nardae como niña inquieta desenvolvió temblorosa la tela del paquete, la que resultó ser una capa de viaje que custodiaba en su interior a un medallón. La chica lo miró con curiosidad antes de ponérselo al cuello. El viejo le comentó: es mi viejo medallón de la torre, me permití imbuirle ciertos sortilegios para su viaje. Nardae lo mira con emoción y abraza al viejo sollozando. El anciano le entrega el paquete a la elfa, el que tenía en su interior un bello estoque de manufactura élfica. Perteneció a un antiguo amigo que combatió a mi lado y cayó en combate. Belowen se inclinó agradecida y se retiró con Nardae. A Elden y a Rinard les entregó sus obsequios juntos. Eran partes de una armadura. A Rinard le correspondió el lado derecho y a Elden el izquierdo. Claramente tenían magia por el brillo que liberaron al contacto con las manos de los jóvenes. Amron les dice: Ustedes dos están unidos por un gran lazo que los hace ser casi uno. Esta armadura además de protegerlos brillará para guiarlos hacia el otro cuando estén separados. Los chicos abrazan al viejo arrugando sus ropas. El veterano gruñe enternecido para que lo suelten. Los impreca a salir diciéndoles que está muy anciano para llorar como niño para luego dedicarles una sonrisa y despedirse rogándoles que se cuiden y prometiéndoles volver. Un destello cegador y una quemadura en el piso es el último vestigio de su mentor y amigo.

Los chicos salen de la vieja posada tomando las llaves que Amron dejó sobre una mesa. Cierran el local que se opaca hasta confundirse con la foresta. Entristecidos por dejar un lugar al que le tomaron cariño en poco tiempo toman su rumbo hacia Goloan. Caminan hasta llegar a un risco que domina a gran parte de la región, lejos, bastante lejos se divisa un pueblo que Nardae dice que es Goloan. Tienen un largo y arduo camino por recorrer y mucho por vivir.
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por orochii el Vie 20 Nov 2009 - 15:58

xD Me gustó el segundo capítulo. Me llevó el rato leerlo pero ya terminé.
Me va gustando cómo va quedando, ya veo que el tiempo que se tomó para terminarlo valió la pena : ). No pasa tan lento la verdad, pero si se lleva un rato en las partes del inicio del capítulo con lo de las historias de Nardae y eso.

Bueno puees, ahora será esperarse un tiempo para el 3er capítulo, suerte Lurch,
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Dorvin el Vie 20 Nov 2009 - 20:04

No pares lurch!
Y dale caña al proyecto, quiero ver esos versos en modo de rpg xD
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Sáb 21 Nov 2009 - 4:28

Gracias, espero demorarme menos en los siguientes capítulos para no demorarme un año xD

Saludos. Atte, Lurch
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Metalero el Sáb 21 Nov 2009 - 19:11

Buen por fin termine. Y digo lo mismo que la otra vez, simplemente genial. Asi que espero el resto.

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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por final_fantasero99 el Dom 22 Nov 2009 - 9:36

Diox que guay esta ojala sacques pronto una demo
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Rowd el Miér 23 Dic 2009 - 12:43

Oh mein Gott!! Buen trabajo compañero guionista xD , yo , personalemente, creo que si te mereces el titulo de superguionista. Además tenemos en común que aparte de el guión también llevamos le diseño gráfico de nuestros personajes con los señores papel y lápiz xD. Pues nada, no es por meter prisa, pero me gustaría ver ya el siguiente capitulo, me has dejado con ganas de mas. Asique nada, aquí esperamos ansiosos al siguiente capitulo. Felicidades Lurch, sigue así.

PD: También me gustaría ver los personajes. Cuando tengas tiempo, y si puedes ya sabes jajaja Cuidate.

Und Frohes Fest für alles
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por Lurch el Miér 23 Dic 2009 - 16:39

Vielen Dank, ich freue mich, Ihnen gefällt. Pronto subiré el tercer capítulo ya me he demorado mucho. No desespereís xD

Saludos

Atte,Lurch

Pd: Rowd hay unos bocetos de personajes en el post de dibujos, están Elden y otro tío que se me olvidó el nombre xD
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

Mensaje por orochii el Miér 23 Dic 2009 - 18:01

Ojalá veamos el capítulo pronto tonces x3.

Que las musas te acompañen,
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Re: Actualizado Capítulo 2 de Lost Memories: War song against the empire.

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