Mundo Maker
¡Bienvenid@ a Mundo Maker!

¿Quieres aprender todo sobre el RPG Maker?



Regístrate y forma parte de Mundo Maker.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Temas importantes
----------------------------------------
Páginas con recursos RPG Maker
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
----------------------------------------
Afiliados
Estadísticas
Tenemos 4191 miembros registrados.
El último usuario registrado es Victor Inkheart.

Nuestros miembros han publicado un total de 85188 mensajes en 12128 argumentos.

Reparación de Conjuros

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Reparación de Conjuros

Mensaje por kyonides-arkanthos el 2017-10-12, 02:12

Reparación de Conjuros

Escrito por Kyonides

Capítulo I : Desvío

A Entregar Pronto Guías Personalizadas A Solicitud

Luego de meses de trabajar en la versión portátil del tonto videojuego Farmhand, su mente ya no podía soportar a otro presunto granjero. Él era un mal reparador de averías o troubleshooter, quien había perdido toda voluntad de trabajar más hasta que un correo electrónico llegó a su buzón. Poco después él sintió sin duda como si un pico de adrenalina le pudiera permitir volverse más creativo que nunca antes. Sus jefes habían abandonado el salón de conferencias en el que finalmente confirmaron que habían asignado a su equipo para empezar a brindarle soporte técnico a un divertido juego, Lands of Plunder.

Para ustedes eso no significaría nada, pero jóvenes como él lo consideraban como más que una simple tarea, como un gran premio. Ellos se volverían parte de un grupo de élite responsable de desarrollar el muy conocido videojuego en línea y mantenerlo funcionando para que todos esas personas aburridas que estaban en sus casas pudieran pasar agradables horas matando malignos monstruos y problemáticos hechiceros; matar o incendiar a zombis era un bono sin lugar a duda. En algún punto él había dudo que él fuera incluido en el grupo, lo hicieron pensar que era un miserable sin esperanza.

Él como un fanático de pura sepa ya tenía algunas ideas sobre cómo mejorar el juego. Aun así él no era un desarrollador y esto dejaba poco margen para convencer al equipo correspondiente de que las implementaran. Incluso si escucharan sus ruegos y el juego terminara presentando sus brillantes ideas en la siguiente mejora de menor cuantía, él estaba seguro de que tenía el derecho de ver su nombre incluido en los créditos del juego. Obviamente él tenía algunos problemas, él no tenía manera de dejar de trabajar en el soporte sin dejar colgado a alguno que otro cliente. Esto era inevitable si estaba hablando por teléfono o brindaba soporte en línea por medio de la exclusiva sala de chat.

Dudas, quejas, exigencias. Tratar de abrirles los ojos para que encuentren un estúpido botón de enviar mensaje o de ir al mapamundi era algo que consumía mucho tiempo. Sí, lo sabemos, eso nunca excluiría a aquella gente que frecuentemente usa un traductor en línea como su único medio para preguntar cosas extrañas. De veras él no tenía necesidad de mentirles, sus inquietudes tenían que ver con conseguir alguna especie de libro guía. Podía tratarse cualquier tema como la forma de alimentar a las monstruos mascotas o hacer que suban de nivel o hacer que sus compañeros espirituales trascendieran los límites que les impedían alcanzar un nuevo estado de conciencia.

Necesitaríamos hacer una pequeña pausa para evitar que nuestras mentes terminen dispersas luego de leer sus explicaciones sobre cualquiera de las cosas que inicialmente pensaron que debían de ser la versión del más allá para los compañeros. ¿Habría alguna segunda vida para aquellos candidatos a compañeros de héroes? No, no había ninguna, a no ser que se refirieran a un disco de respaldo que algunos técnicos pudieran mantener como forma de cuidarse las espaldas. En ningún otro lado esos estúpidos bastardos podrían conseguir una asombrosa experiencia que congele el tiempo de gratis sin bebidas ni un buen masaje.

Después de las ocho, él simplemente ingresó en un supermercado, tomó una cerveza fría de tipo lager, unas zarza parrillas, bebidas de abedul, más unas latas de cola y las pagó mientras le plantaba un beso a la cajera china en su mejilla. Se dirigió a casa para celebrar su buena suerte solo con la transmisión del partido de fútbol americano ¿o era de balompié? Su tentadora cerveza y algunas mezclas experimentales no le permitieron confirmar sus sospechas o enterarse de quién había ganado esa noche más allá de su último sorbo.

El Día En El Que Las Cosas Definitivamente Cambiaron

Las cinco, era el momento justo para salir a trotar y tratar de capturar en video a algunas bellezas mientras ellas corrieran alrededor del extenso y verdoso parque. Este estaba ubicado no muy lejos de su apartamento. ¿O era un parque común pero casi extremadamente verde con un libidinoso estudiante de programación que acechaba el lugar para atormentar a chicas de apariencia promedio como si él mismo fuera todo un fantasma? A veces era difícil distinguir cuál era lo peor, las descripciones exageradas o el sonreír como un cerebrito acosador como él lo hacía entonces.

Era condenadamente obvio que él nunca abandonaría su hogar sin proveerle a su esbelto cuerpo todos los nutrientes que pudiera requerir. Su desayuno, ¿es así como llamas a una hamburguesa compuesta por mucha carne, largas tiras de tocino, queso derretido, un poco de chile rojo, unas rodajas de verduzcos pepinos, una casi inexistente hoja de lechuga, retorcidos ríos de mostaza, cascadas de salsa de barbacoa de agradable olor y cientos de papas a la francesa con una fuerte esencia marina y que no tienen nada de francesas por definición? ¿No había allí un platillo servido a su lado con bastantes dedos de pollo? Cierto, cómo podría olvidar él su invaluable cola dietética con un misterioso reemplazo de azúcar...

Saltémonos la desagradable parte de consumir alimentos y vayamos directo al grano. Una vez que arribó al parque Longhorn Valley, las chicas no paraban de reírse de él por vestir un atuendo pasado de moda, el cuál había comprado solo unos veranos atrás justo antes del siguiente otoño. Milagrosamente ninguna fémina se percató de su dedo puesto sobre su teléfono móvil. Ignoraban he tomaba fotos en modo veloz. Al menos lo hizo hasta una larga sombra que mostraba un típico sombrero de policía lo hizo brincar como un loco, no mucho después de que unos ligeramente fríos y delgados dedos rozaran la base de su cuello. Escalofriante y de la nada fue como estos alcanzaron a tocar su hombro, que entonces estaba con la guardia baja.

–Señor, temo preguntarle esto, pero ¿se encuentra usted bien? –preguntó la joven antes de que él se volteara para contarle que estaba bien, lo que sea que eso signifique en esa embarazosa situación. Ella era una camarera que él había divisado varias veces al pasar cerca de una soda. ¡Entonces la misma chica estaba vestida como una oficial de policía!

–Cuénteme cómo vio mi aprovechamiento de esta oportunidad, fue genial, ¿no le parece?–la chica le preguntó y mostraba una maligna sonrisa como si se sintiera completamente realizada. Nuestro héroe de TI quedó mudo y no pudo encontrar la respuesta apropiada que pudiera sacarlo de ese lío.

De pronto ella lo abofeteó mientras le decía–tan solo me imaginé que usted podría representar un desagradable papel en un caso de persona desaparecida, ya que usted luce justo como un acosador promedio que desesperadamente desea obtener una pieza de su próxima víctima; como policía novata debía probarme a mí misma y averiguar lo que usted hacía bajo esos frondosos árboles.

Ella revelaría más tarde sus más recientes sospechas acerca de él, lo que hizo que el sudor frío manara de la piel de nuestro héroe. Mientras lo miraba directamente a sus nerviosos ojos le dijo–Siempre estuve segura de que eras el tipo de sujeto que prefiere vivir rodeado por la oscuridad, el fotógrafo demente que está a punto de secuestrar a mujeres como la corredora que está justo a unos paso de nosotros y me dije que este era el día perfecto para que finalmente yo pudiera librar al mundo de un bastardo sin redención alguna.

Los latidos eran lo único que podía escuchar aparte de todavía más palabras amenazantes de parte de ella–ahora se hará justicia al enseñarte cómo se siente estar totalmente impotente como mi huesped de honor en este oscuro cuarto con un fuerte hedor.

Él empezó a correr en vano de repente, la policía lunática lo agarró del brazo al punto de estar muy cerca de quebrar su brazo derecho.

–Déjalo así, ya sabes que es inútil escapar, porque para pusilánimes como tú la locura es la única forma de salir de este embrollo–murmuró ella en sus temblorosos oídos.

¿No esperarían que lo llevara directo al coche patrulla o vagoneta para después hacerte desaparecer para siempre sin que la gente siquiera sospechara que ella tenía otros planes para su sospechoso? Bueno, él sin falta lo hizo, mientras se acercaba el desmayo un enfermizo paso a la vez. Luego su plan maestro fue cuidadosamente revelado como si no tuviera caso el ocultar la verdad a un hombre que creía que el mundo dejaría de ser una vez que sus ojos se cerraran por completo y su último aliento escapara libremente de su cuerpo sin vida.

–No hay necesidad de mentirte, soy una camera, pero–dijo la mujer–también audiciono para un papel como mujer policía dentro de cuatro días; de paso conseguí un bonito disfraz además de escribir mi propia novela corta y escogí este preciso capítulo por simple diversión. Sí, he venido sospechando que sería alguna clase de película de horror y creo que es el comienzo adecuado para una novata como yo, sabes...

Ira, eso se supone que describiría su presión alta, su rostro enrojecido, sus gruesas venas y sus inolvidables colmillos. Se preparaban para morderla y agitar su cabeza en un vals de carne desgarrada y sangre.

–¡Guau! Realmente me ayudaste a meterme en el personaje–afirmó contenta con un extraño pitido incluido. Luego agregó–por favor toma estos cupones de descuento y siéntete libre de gastarlos en nuestra soda un día de estos. La chica le guiñó el ojo una vez y lo besó con ternura en su mejilla izquierda. Ella agitó su mano brevemente antes de desaparecer minutos después, nuestro perturbado héroe seguía babeando en el rincón más oscuro de su mente. Entonces solo pudo responder–eres… bienvenida, te veo después–mientras seguía agitando su mano.

–¡Estúpidos teléfonos! Nunca puedes confiar en ellos sin importar cuán inteligentes se suponga que sean–gritó él luego de notar que todas sus preciadas fotografías digitales se fueron en uno o dos flashes en algún momento mientras trataba de apagarlo y esconderlo en su bolsillo de la falsa policía. Al menos estaba feliz de haber prevenido que cayera y probablemente quedara destrozado sin esperanza de arreglo. –No, aquí yo soy el inepto, ¡nunca le pregunté si podía tomarle una foto para my colección!–exclamó lleno de desesperación y una decepción deprimente; sin embargo, todavía tenía esperanza. Su adolorido brazo todavía podría tener las marcas que necesitaba para probar que su desquiciada experiencia de la vida real sí ocurrió, sus amigos y colegas tendrían que creer su demencial historia, por cuanto no podría hacer algo semejante por sí mismo.

Escuchemos La Misma Historia De Siempre

No hace falta contarles lo que sucedió luego de que saludara a algunas personas minutos antes de que su turno empezara, excepto por cómo sus colegas solo pretendían prestar atención o claramente lo interrumpían antes de que llegara a la mejor parte de su novedoso cuento de hadas recién inventado. La anciana que pretende ser una laboriosa miscelánea era la única que deseaba saber más acerca de su reciente aventura, pero el tiempo apremiaba y él nunca se perdería el chance de empezar a trabajar en su videojuego favorito.

–Mi computadora, ya verás cómo nuestra mala suerte se convertirá en una buena de ahora en adelante, es una promesa–le dijo él–que cumpliré, tan solo confía en mí, compañera!

Sin que lo supiera entonces el pernicioso destino volvería a trabajar en su contra. Era todo un hecho que su equipo había sido asignado recientemente a brindarle soporte técnico al popular juego Lands of Plunder, apartir de ese miércoles, pero eso nunca implicó que no fuera menester que ayudara a sus viejos amigos, los fanáticos de Farmhand. Así sería cuando ellos tuvieran otro extraño inconveniente por resolver como la manera de conquistar el corazón de Amelie si Fitz no había hallado aún aquello o él no la había atiborrado de legendario pastel de limón de hadas porque la puerta a otro mundo nunca se hubiera abierto en el último año o algo así.

–¿Es en serio? ¿Es alguien capaz de seguir jugando esta basura por más de un año solo porque está esperando que una maldita puerta se aparezca frente a él?–pensaba el joven mientras luchaba contra su dolor de cabeza.

Zack, nuestro triunfante héroe del pasado estaba a punto de dar inicio al segundo diluvio, era como si no pudiera contener sus sinceras lágrimas.

–¿Por qué tenían que escogerme como el consejero hada otra vez?–se preguntó, unos momentos más tarde agregó–¿por qué no eligen a otro miembro del grupo?

Ese fue el momento justo cuando él pudo ver el reflejo de su jefe en su pantalla, se estaba acercando.

–¡Bastante cerca sin duda, como en el fin está cerca, idiota!–pronto murmuró mientras un colega se reía un poco. Lo único que lo mantenía fuerte durante esa terrible prueba era el dolor que le dejó atrás su desquiciada chica policía. No había manera de que él no le fuera a hacer una visita a ella, la linda, pavorosa pero divertida y atractiva mujer, más tarde, por la noche.

Un compañero se le aproximó silenciosamente para abofetearlo en su nuca para decirle–¡deja de actuar como si hubieras encontrado el amor, grandísimo tonto!

Risas rodearon a Zack al poco tiempo, pero él no reaccionó violentamente como lo habían esperado. Podría decirse que su estilo de amar era un tipo de verdadero amor apache, a nuestro héroe no parecía importarle detalles tan irrelevantes en ese momento. Su propia búsqueda de la felicidad prefirió hacerse la ciega por conveniencia.

Guy Drummer, sí, el mismo jefe con el ridículo nombre que debía de odiar a nuestro querido héroe, apareció en un momento inoportuno.

–¡Hey equipo! Necesitamos a un voluntario para mantenerse en línea mientras nuestra contraparte asiática investiga una dudosa señal de alerta de intruso–su jefe les informó. ¿Estaría esperando que Zack levantara su mano al instante? Las siete menos quince, eso terminaría de disuadirlo de escuchar con atención a alguien. Obviamente nadie ofreció su ayuda, así que se dio por hecho que era su turno de sacrificar su vida privada “por el bien de su equipo”.

No, no sería así realmente porque usó su cerebro por primera vez. Se le acercó a un compañero, que estaba en el baño durante la corta reunión, y le dijo con pesar–lo siento, amigo, te atraparon esta vez y ahora deberás quedarte para respaldar a esos fenómenos del animé.

Su compañero de equipo reacción exageradamente al gritar–¡no pueder ser, Zack! ¿Por qué nadie se inventó una buena excusa en mi defensa?

Así logró nuestro heroico “troubleshooter” salir con facilidad del edificio C de NetWare rumbo a esa soda tan especial. Todos sus colegas se habían retirado minutos antes sin sospechar nada.
avatar
kyonides-arkanthos
Principiante
Principiante

0/3

Créditos 469

Gracias : 69

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.